Aquella noche de Reyes
6 Xaneiro 2012 at 16:07 1 comentario
Se encontró, en cuanto se fue a dormir, con los regalos que los Reyes Magos le habían dejado. Estaban escondidos debajo del cojín que adornaba la cama. ¡Eran exactamente los que ella había pedido! Un libro gordo de Esther y su mundo, El tesoro del molino viejo y otra novela más de la que ya no recuerda el título, pero que seguro se guarda en alguna de las estanterías de su casa.
Prometió no comenzar a leerlos hasta el día siguiente, pero sabía que era mentira mientras lo hacía. Sujetó la lámpara debajo del edredón, y la apagaba cada vez que los pasos de sus padres parecían dirigirse a su habitación. Así, simuló estar dormida aquella vez que su padre abrió la puerta para vigilar su sueño.
No dejó de leer hasta que se acabó los tres. A las seis de la mañana apagó la lámpara y se quedó dormida.
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1.
Helena Villar Janeiro | 6 Xaneiro 2012 ás 17:29
Bonito relato. A ver se me decido a escribir o meu. Eu tamén tiven unha mañá de Reis -non unha noite- na miña vida. Aperta grande.