PachiWorld

3 diciembre 2008 at 19:56 6 comentarios

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El PachiWorld es un mundo paralelo al del resto de los humanos. Las personas que habitan el PachiWorld viven una realidad paralela a la de los demás. Las rectas de este tipo, nos enseñaron en EGB, nunca llegan a cruzarse. En realidad parece que sí, que llega un momento en que se cruzan, pero el Mundo Real y el PachiWorld, como las rectas paralelas, tardan milenios en tocarse siquiera tangencialmente. En el PachiWorld los altos son más altos; los bajos son altos; los rubios tienen el físico de Brad Pitt; los feos son guapos; los normales son excepcionales. En el PachiWorld las fantasías se hacen realidad y sus habitantes no son conscientes de que su mundo es mentira, y de que la vida que están viviendo es una ilusión de su mente soñadora. En el PachiWorld uno puede creerse candidato al premio al mejor secretario del mundo, aunque sólo sea capaz de teclear con los dedos índices una media de tres palabras minuto. En el PachiWorld uno puede estar plenamente convencido de que su capacidad pictórica es superior a la de Picasso, aunque sus dibujos no se distingan en realidad de los de un niño de tres años. En el PachiWorld una puede creerse la Naomi Campbell blanca, la diosa de márfil, si la original es la de ébano, pero en realidad no sería capaz de superar a Gracita Morales (con todo mi cariño para GM, allá donde esté).  En el PachiWorld una cree que sigue teniendo el mismo cuerpo de cuando tenía quince años, e incluso que la ropa que le servía entonces le sigue quedando bien ahora, 25 años después. En el PachiWorld una puede estar convencida de que sus historias sobre su novio de buena familia venida a menos interesan a los demás, pero los demás, como no son habitantes del PachiWorld, son conscientes de que está manipulando la realidad, creyéndose sus propias fantasías. En el PachiWorld, uno puede estar seguro de que ocupará en breve un puesto mayor en su empresa, porque sus capacidades son superiores a la de resto de sus compañeros; pero en el Mundo Real lo cierto es que no superan a la de la mayoría o incluso son inferiores. Pero como en el PachiWorld se vive una realidad propia, paralela a la del Mundo Real, los habitantes del PachiWorld no son conscientes de que su realidad es mentira, una fantasía de su mente. Ellos creen que es cierto, y somos los demás los equivocados. Los habitantes del PachiWorld no son capaces de diferenciar la fantasía de la realidad cotidiana, porque su fantasía es su realidad. Si sus ilusiones no se materializan, no es porque ellos estuviesen equivocados, sino porque las fuerzas kármicas del Mundo Real se alían para impedirlo, o de otra manera, porque todos los demás estamos en su contra. Quienes viven en el PachiWorld disfrutan de unas leyes de la Física distintas a las del Mundo Real; para ellos, el espacio físico estira y encoge en función de sus necesidades y donde para nosotros caben seis, para ellos pueden caber igual de bien ocho, doce o dieciséis.  Los habitantes de PachiWorld sufren de egonitis, esto es, una inflamación del ego, que les provoca delirios de grandeza, aires de superioridad, una falsa sabiduría y una errónea concepción de la experiencia vital.  Por ello, los habitantes del PachiWorld se sienten con derecho, por más sabios, más experimentados y más conocedores de los entresijos de lo cotidiano y de cualquier situación, a aconsejar en los momentos difíciles de los habitantes del Mundo Real, o simplemente en momentos cualesquiera, incluso si sus consejos no son pedidos ni bienvenidos; incluso cuando no cuentan con toda la información necesaria para conocer los momentos. Los habitantes del PachiWorld son los mejores expertos en su área de trabajo, son los mejores profesionales y dominan todas las herramientas y útiles habituales en su tarea, incluso cuando no sean capaces de encender un ordenador o de entender que el conocimiento del alfabeto es la única herramienta imprescindible para su trabajo. El pronombre que más utilizan los habitantes del PachiWorld es “yo”, incluso si debiera haber sido “nosotros” o “tú”, y especialmente cuando implica a habitantes del Mundo Real. Los habitantes del PachiWorld menosprecian, humillan, ningunean y degradan a los habitantes del Mundo Real; y sólo se reconocen entre ellos.

 Para los demás es difícil convivir, trabajar, respirar con quienes habitan el PachiWorld. No somos capaces de entender cómo su ritmo es distinto del nuestro; cómo es posible que no entiendan lo obvio; cómo llegan a creer que sus fantasías son la realidad palpable del día a día. Los habitantes del PachiWorld, por lo general, tienden a menospreciar nuestros intentos de comprensión, puesto que no son ellos quienes están equivocados, dicen.  Sólo nos queda, a quienes padecemos a un habitante del PachiWorld en nuestra cotidianidad, entender que sus vivencias y sus sueños son propios de su mente fantasiosa, e intentar convivir con este hecho sin que nos produzca una alteración de nuestra propia realidad vital y de nuestro sosiego espiritual. A veces algunos habitantes del Mundo Real conseguimos huir de algún morador del PachiWorld, pero es sabido que siempre vuelven a nosotros, de alguna u otra forma. Así pues, sólo nos queda la meditación, los baños de espuma, los masajes con piedras calientes, la valeriana, y la búsqueda de nuestra propia paz interior.

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6 comentarios Add your own

  • 1. Xocolata  |  4 diciembre 2008 en 2:07

    A algún/una que otro/a habitante del PachiWorld conozco, y son justamente tal cual los describes. Yo he llegado a la conclusión de que estos especímenes, cuanto más lejos mejor, y cuanto menos caso se les haga, menos dolores de cabeza nos levantarán a nosotros, los humildes seres de este Mundo Real xD

    Bicos ^^

  • 2. anama  |  7 diciembre 2008 en 0:08

    Hola chicas!
    hace mucho que ni escribo ni comento en blogs -época vaga- pero este post me ha parecido buenísimo, tanto que voy a releerlo de nuevo.
    Kaia, hace tiempo escribí en mi página una entrada llamada “gente peligrosa”, así que entiendo el impulso que te ha hecho redactar este post. Qué buenas son las palabras, que nos permiten desahogar… si es que, como me comentaba una amiga el otro día, “todos tenemos nuestra cruz”…
    😉
    Besos desde una noche lluviosa y apática de sábado

  • 3. Kaia  |  10 diciembre 2008 en 20:46

    Hola, Anama. ¡Qué bien volver a leerte! Así que vuelves a tener época vaga… Uy, eso no me gusta nada, pero por otro lado, como sé también que te dura poco, pues te dejaremos reposar, jajaja.
    Aprovecho tu comentario para decirle a quien hoy me ha recordado mediante un sms que todos tenemos nuestros momentos de PachiWorld que sí, es cierto. Yo misma hace poco entré en el PachiWorld sin querer. Afortunadamente, me di cuenta y me fui disimuladamente, sin que sus habitantes se diesen cuenta por un momento de que estaba haciéndoles compañía. Pero si esto es así, no es menos cierto que en ocasiones otros nos ven como habitantes del PachiWorld y son ellos en realidad quienes, con su actitud, nos obligan a participar de actitudes del PachiWorld. No es caer en uno o dos de estos comportamientos lo que nos hace serlo, sino varios al mismo tiempo y de manera continuada. Ah, y si alguien no quiere consejos que no se comporte como si los estuviese pidiendo. Y después de toda esta parrafada, Anama, a lo que dijo tu amiga el otro día, te añado que algunos tienen una cruz y otros un par de ellas.
    Besos

  • 4. Anaia  |  16 diciembre 2008 en 0:37

    Sabes quen vive no PachiWorld, Nidia.
    Según ela, o do venres, eramos catro amigos da Chus, e ela si que tiña xente apoiandoa. Afonicos todos, por que non se escoitaba máis que catro ghalos de curral a favor dela..

    en fin…

  • 5. Kaia  |  16 diciembre 2008 en 12:32

    Sabes qué, Anaia? Que, ou contamos a historia ou a xente non se entera.
    Podedes ver estes enlaces e así ter algunha idea de que estamos a falar
    http://www.agalega.info/videos/?emi=5315&corte=2008-12-12&hora=14:44:46&canle=tvg1
    http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2008/12/12/00031229100062890752478.htm

  • 6. Jesús  |  13 marzo 2011 en 6:59

    Ja, PachiWorld: suena gracioso. Debe tener un significado.

    Separas a las personas en dos especies pero en ambas aun existe estupidez, deseo de tener cosas, vivir como manda la sociedad.
    Todos somos pesados y creemos saberlo todo, pero en cuanto a querer algo y que nadie más lo vea, que piensen lo que haces es tonto aunque sea tu vida, me parece bien: algunas personas sólo tenemos eso.

    Saludos Kaia.

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