La importancia de las cosas, de Marta Rivera de la Cruz

23 marzo 2009 at 16:49 Deja un comentario

 

Yo, como Mario Menkell, el protagonista de La importancia de las cosas, tampoco salí este domingo de casa, porque me lo pasé leyendo su historia. No pude parar de meterme en su vida y de querer saber qué iba a sucederle a cada vuelta de hoja. Yo, como Mario Menkell, también puse un cd de música clásica en cuanto comenzó a anochecer y pasé al salón para continuar leyendo. Como él, encendí mi lámpara de lectura pero no cubrí mis piernas con una manta; no lo hago si hace calor. Y la primavera ha entrado con un calor endemoniado.

Dice la publicidad que si la vida fuese una novela amable estaría escrita por Marta Rivera de la Cruz. Y es cierto. Mario Menkell pasa de ser un personaje aparentemente anodino a convertirse en el héroe de su propia vida. Como todos deberíamos. Convertinos en héroes de nuestra vida y vivirla. Él, en realidad, se transforma en vividor de su vida, y deja de ser un mero espectador.  Pero no creo que se deba a la fuerza redentora del amor, como he leído en algunas críticas, sino simplemente a su propia percepción de la posibilidad de cambio. Bien es cierto que ese cambio de mirada lo debe a la mujer que es capaz de verlo como es, sin dejarse llevar por las apariencias. Mario Menkell es un hombre tímido, pero los demás lo consideran insignificante, apocado, “raro”. Beatriz, sin embargo, es capaz de despojarse de los prejuicios y ver lo que hay más allá de su ropa mal tallada y sus zapatos desgastados. Claro que para eso, ella también ha tenido que lavarse  las telarañas de su mirada después de su propia experiencia personal de desengaños y aceptación.

Lo he leído con un lápiz en la mano. He subrayado frases y hecho anotaciones. No voy a deciros cuáles. Cada uno marcará las suyas propias. Quizá la próxima vez que lo lea, me reiré de las que ayer subrayé y señale unas nuevas. Pero además recordaré esta novela por un hecho curioso que me sucedió mientras la leía. Como dije, en cuanto la luz del sol se fue apagando, me acomodé en el sofá, encendí la lámpara de lectura y puse un cd de música clásica. Justo en ese momento, y no voy a contar mucho para no adelantaros nada de la novela, estaba leyendo el encuentro en Casa Verdi. La música sonaba de fondo. El volumen estaba bajo. Pero de repente, la sensación sonora fue más alta y la música se convirtió en el elemento principal, y la lectura fue el acompañamiento a lo que estaba sonando. Leía sobre música, y sobre músicos, y sobre amor no correspondido… Y la música se hizo dueña del momento.  Cour d’amours, de Carl Orff, suena por encima de lo que leo y lo invade. Entra en la lectura y ambas se acoplan para formar un todo. Es este un momento mágico. 

Anuncios

Entry filed under: Algo de lo que leo. Tags: , , , , , , , , , , , , , .

La mascletà (versión real, menos edulcorada) Si apago la luz durante una hora, ¿qué hago yo con mi vida?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


El contenido de este blog es ficticio. O no, en algunos casos. Sea como fuere, leedlo como lo que es: un entretenimiento para mí y para vosotros. Gracias.
Licencia Creative Commons
Tareas de la cotidianidad por Anabel Bugarín (Kaia) se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Basada en una obra en listasdetareas.wordpress.com.

Cuánto te hemos contado.

Nos han visitado

  • 67,357 hits
Vamos cayendo, cayendo de nuestro zenit a nuestro nadir y dejamos el aire manchado de sangre para que se envenenen los que vengan mañana a respirarlo (Vicente Huidobro)
Rosa Regás, "Música de cámara", Ed. Seix Barral

Instagram

Parques. La cotidianidad del #verano es descubrir caminos. Dinosaurio disfrutando gozoso de la soledad matutina de la piscina, consciente de que esto se acabará pronto.
#vivaelverano #tdah #misniños #misniñoscontdah #dinosaur #pool #piscina #diariodemamabufala Este fin de semana no me enfado. #propositos

A %d blogueros les gusta esto: