No hay optimismo que aguante.

17 marzo 2013 at 11:59 6 comentarios

Fotografía de Gustavo Marco en su perfil de Instagram (@gus_30)

Fotografía de Gustavo Marco en su perfil de Instagram (@gus_30)

No hay optimismo que aguante este mundo tan gris. No, no hay optimismo que soporte ver, desde el coche, a un señor de mediana edad aparentemente bien vestido, que, ya anocheciendo, se pone una bolsa de plástico transparente en la mano a modo de guante para rebuscar en un contenedor.

No hay optimismo que lo aguante. Por muy optimista que una sea.

No hay optimismo que soporte la mediocridad de los políticos que nos representan, esos para quienes la ya abrumadora abstención de los ciudadanos es una victoria, y no una bofetada en toda la cara.  No hay optimismo, digo, que sobreviva a la miseria y a la pobreza, no sólo económica, que en esa no hay optimismo que se sostenga, sino ya a la miseria cultural a la que se lleva a este país, a la pobreza de las emociones, al desánimo que se arrastra, al desgaste cotidiano que produce la observación de la realidad sin necesidad de gafas de aumento, al cansancio de vivir la realidad. No se nutre el optimismo, desde luego, con el conocimiento de datos estadísticos de los que una sabe que ocultan los nombres de personas.

No se mantiene ese optimismo ni siquiera comprobando las pequeñas victorias de los movimientos sociales. Pequeñas, pero cada día más grandes. Pequeñas, pero que quizá, en algún momento, consigan dar la vuelta a cotidianidad empozoñosa. No lo mantienen, digo, porque la mirada está puesta en otros países de nuestro entorno; y la seguridad de que su pasado reciente es nuestro futuro cercano matan la esperanza.

No hay optimismo que aguante, no. Pero leeré una novela y los periódicos pese a sus malas noticias; hoy realizaré dos módulos de cada uno de mis cursos, aunque eso me convierta más en miembro de lo que llaman la “generación perdida de la crisis”; me tomaré un té sentada en el sofá con aquel a quien amo; me reiré con las ocurrencias de los niños; observaré jugar a los perros; haré pan; pasearé al sol. Quizás así el optimismo aguante un día más. Y quizás mañana aguante otro poco. Y quizás así se siga manteniendo un poquito más.

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Levando como velas as sabas tendidas Probando, probando. Esta entrada es un i

6 comentarios Add your own

  • 1. Despistado  |  17 marzo 2013 en 14:20

    Abrir los ojos a la realidad, alimentar la mente y el cuerpo, cultivar los pequeños placeres… y luchar. Has puesto sobre el tapete los cuatro mandamientos del optimismo inteligente; cuatro mandamientos para ser feliz, a pesar de todo.
    Un abrazo

  • 2. Kaia  |  17 marzo 2013 en 18:41

    Observando la realidad, sin necesidad de que sea atentamente, sólo conscientemente, es difícil mantenerse en pie. Se trastabillea tantas veces. Son cuatro mandamientos difíciles, Despistado, pero hay que intentar cumplirlos.
    Un abrazo fuerte. Gracias por pasar por aquí.
    P.S: Yo había contestado antes y creía que se había subido, pero veo que aparentemente no. Quizás salga dos veces. Bueno, dos abrazos fuertes siempre son mejores que uno solo 🙂

  • 3. Helena Villar Janeiro  |  17 marzo 2013 en 20:45

    Efectivamente o optimismo sofre paus de cego vidos de todas partes. Pero hai que procurar manterse en pé para termar dalguén máis se necesita máis ánimo ca nós. Como no conto do Conde Lucanor, aínda hai quen come dese lixo que tiran outros por inservible. Tamén hai xente que necesita as miguiñas de optimismo que nos caen dos dentes. Unha aperta.

  • 4. zeltia  |  18 marzo 2013 en 9:07

    No había mucho que esperar de “nuestro mundo”creciendo a costa de otros. Todos y cada uno de nosotros formamos partede la injusticia social…solo que ahora, los europeos, le vemos las orejas al lobo porque nos afecta de cerca. Perdemos derechos duramente conseguidos (no duramente tu y yo,otros y otras lo hicieron por nosotras). Yo tengo un hijo en esa”generación perdida”, yo misma he perdido derechos, pero todavía no estoy lo suficiente mentalizada para renunciar a según que cosasparacontribuir a lamejora del planeta.Lo de “piensa global,actúa local” , la únicaforma de”hacer” que sea efectiva,a mi parecer, por todos y cada uno denosotros,parahacerun mundo mejor) Enfin,que sí que cuesta ser optimista… y porlasmañanitasmás.

    bicos,rula.

    perdonalo de juntar las palabras,tengo el teclado jodidito.

  • 5. AnaMá  |  24 marzo 2013 en 20:49

    Hola Kaia 😉
    Precioso post, como siempre. Sí hay optimismo! Mientras hay vida hay esperanza, y mira quién te lo dice y en qué momento, que se supone debería encontrarme desesperanzada.
    Vuelvo por este canal y te sigo, mejor por aquí que por redes, aunque yo también enlazaré mis cosas a ellas.
    Me alegra leerte “por aquí”, un abrazo grande!
    Ana

  • 6. AnaMá  |  7 abril 2013 en 15:31

    Nena, me pone en la barra lateral que has actualizado una entrada “probando probando” y esta, tu anterior, es la que me sale en tu blog! No se lee lo de probando! Besos

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