Destruir para avanzar

Se sabe cuando llega el momento de acabar con lo anterior y avanzar. Y ese momento significa destruir y tirar.

Continue Reading 14 febrero 2016 at 13:19 Deja un comentario

Pararse a pensar.

Foto del usuario Skeeze en Pixabay.

Leo en un artículo de El País una reflexión sobre lo importante que es parar y reflexionar, a raíz de la publicación de La sociedad del cansancio [de Byung-Chul Han (Herder Editorial)]. Tuve un jefe que insistía en lo importante que era pensar en el puesto de responsabilidad que ocupábamos. Ya, solía pensar yo mientras él hablaba, cómo si pudiese pararme a pensar. Cómo si pudiese pararme.

En este último año y medio he tenido mucho tiempo para pararme a pensar. Y lo he hecho. Pensar, digo, no pararme. He pensado tanto y he dado tantas vueltas y vueltas (voltas e reviravoltas, decimos en gallego) que al final los proyectos se atascan, parece, y no salen adelante. Será que no soy lo suficientemente emprendedora, “palabro” que ahora está de moda para sustituir a la un poco denostada “autónomo”, aun utilizándose en los mismos contextos, con el mismo sentido, con igual significado.

Claro que ahora, que toca volver a revolucionar mi vida (esa vida a la que parece que no le da tiempo a asentarse, que es inquieta por ella misma, que al fin y al cabo es la Vida), me siento a pensar si no será precisamente que aquello no era, y que lo que era es esto. Claro que “esto”, que se compone de muchos elementos no depende de mí en realidad. Ninguna de esas piezas que “eso” contiene dependen de mí. Lo mío, de hecho, ya está hecho. Depende de los bancos y que den eso que dicen que ya dan y que no tienen: crédito. Depende de la burocracia, de esa misma aburrida, pesada y rancia burocracia de la que hablaba ya Larra hace dos siglos. Depende de otros. Y de lo que otros decidan sobre mí.

Y entonces, cuando llegue el momento, tendré que volver a pararme a pensar.

31 marzo 2015 at 21:26 1 comentario

Escribir de repente mientras observo su rostro.

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Y estoy aquí sentada enfrente de él, le miro y me pregunto ¿cómo hemos llegado hasta aquí?
La respuesta la conocemos ambos, claro.
Pero tampoco interesa tanto. Lo único que importa es que estamos los dos aquí.

10 marzo 2015 at 18:29 Deja un comentario

Deja que el viento corra coronado de espuma

Nueva entrada en el blog… Hacía tiempo que no me ponía a escribir. Y se nota, se nota.

Continue Reading 13 febrero 2015 at 21:09 Deja un comentario

Queridos Magos de Oriente: Este ano…

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Anónimo oscense do s. XII

Queridos Magos de Oriente:

Como ser boa de todo todo o ano é moi difícil, o único que vos podo asegurar é que tentei portarme ben todo o posible.
Ben sabedes, queridos Magos, que non son persoa desas que se andan a queixar do malo que lle pasa. O malo e o bo son acontecementos que teñen que acontecer. Ben sabedes, tamén, que o meu é botar pra diante, que estar quieta non lle me gusta nada.

Así que vou pedir moito, un agasallo moi grande. Preparádevos, que aí vai: capacidades. Traédeme capacidades.

A capacidade de entender que hai cousas que teñen que ir despacio, e que non poden ser aceleradas. A capacidade de asumir que non poderei asumilo todo. A capacidade de parar, respirar, e volver a comezar de xeito diferente. A capacidade de idear maneiras distintas. A capacidade de amar moito e poder transmitir o moito que son amados. A capacidade de ensinar. A capacidade de contar ata cen. Ou ata mil. A capacidade de poñer paz. A capacidade de axudar a desenvolver talentos. A capacidade de facer entender. A capacidade de dar media volta. A capacidade de saber parar. A capacidade de saber seguir. A capacidade de comprender o que non podo cambiar. A capacidade de ter capacidades.

Tampouco é que vos estea a pedir tanto, non si?

1 enero 2015 at 14:21 2 comentarios

Aunque no crea en eso de que el Universo conspira.

Foto de Gustavo Marco en su perfil de Instagram, que puedes ver aquí: instagram.com/gustavomarcom

Foto de Gustavo Marco en su perfil de Instagram, que puedes ver aquí: instagram.com/gustavomarcom

Si mi cultura fuese la china, vería como señal de buenos augurios la llegada hoy de un paquete desde una ciudad del Mediterráneo. Justamente hoy, que ha sido un día de tantas decisiones tomadas. O si creyese en eso de la ley de la atracción y la fuerza de los buenos deseos. No creo en eso, vamos, pero sí, he dicho ya alguna vez (aquí), en que eso que llamamos “casualidades” es quizá una confluencia de fuerzas enfocadas a que el trabajo, los trabajos, den buenos resultados.

Ha sido este un año mezcla de emociones y confusiones y sentimientos. Desde quedarme en desempleo el año pasado tras tantos años trabajando como si la empresa fuese mía a meditar muy bien mi propio plan de empresa; desde comprobar cómo los currículos enviados ni siquiera obtenían una respuesta (no, no, no esperaba otra cosa; sé perfectamente qué sucede en la selección de personal, por algo yo me encargaba de eso; y sé perfectamente cuál es la situación laboral de este país y qué falla -o sobra- en mi C.V), hasta una mudanza a tantos kilómetros lejos de mi casa. Desde crear una familia nueva, la nuestra, hasta habituarme a una ciudad nueva, con un clima tan distinto al mío (tres faringitis, tres, he pasado este invierno). Desde llorar de rabia pasando por llorar de pena hasta llorar de risa. Desde eliminar amigos como si la vida fuese una red social cualquiera y volver a comprender que todos cambiamos y que a algunos me seguirá valiendo la pena conservarlos hasta crear nuevos entornos con nuevos lazos.

Todo esto en sólo un año.

No es mala cosa. Ni pequeña cosa tampoco.

Y como digo, a veces brujillas que no saben que lo son se llaman a sí mismas hada madrina. Y otras, que tampoco saben que lo son, confabulan para hacerte feliz. Y quien está a tu lado cree en una más que una misma. Y le apoyan otras que dan golpecitos imaginarios en la espalda para que una dé pasos. Y nota en su cuello alientos que apagan dudas.

Y parece, aunque no crea en eso, que es cierto que el Universo conspira a favor de una si una quiere algo de verdad:

“Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para que realices tu deseo.” Paulo Coelho, en El alquimista (la única novela que estuve a punto de tirar a una papelera, por cierto; no lo hice porque no era mía)

Incluso aunque una no crea en esas cosas.

15 septiembre 2014 at 19:04 1 comentario

Mar de ciudad.

Fotografía de Guillén Pérez, que se publica con licencia Creative Commons en su perfil de Flickr, que puedes ver aquí: https://www.flickr.com/photos/mossaiq/

Fotografía de Guillén Pérez, que se publica con licencia Creative Commons en su perfil de Flickr, que puedes ver aquí: https://www.flickr.com/photos/mossaiq/

Se sienta en ese banco que está al lado de la carretera. Fija la mirada en la calzada bajando la cabeza y cierra los ojos. 

El ruido del tráfico a esas horas en esta ciudad le recuerda a olas rugientes. 

Imagina que está sentada a la orilla del mar.

 

4 septiembre 2014 at 17:06 Deja un comentario

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Dinosaurio disfrutando gozoso de la soledad matutina de la piscina, consciente de que esto se acabará pronto.
#vivaelverano #tdah #misniños #misniñoscontdah #dinosaur #pool #piscina #diariodemamabufala Este fin de semana no me enfado. #propositos Cuando hace buena tarde,  la calle principal de la ciudad se llena de gente paseando en #tareasdelacotidianidad Mis contactos no dejan de poner fotografías de sus torrijas.  Así que me han dado envidia. Además, en  #SemanaSanta hacerlas y comerlas son #tareasdelacotidianidad, ¿o no? 😉

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